Archivo para 31 enero 2010

31
Ene
10

miráte esto! (recomendado)

  • Paul Delvaux
    El pintor belga Paul Delvaux (1897-1994) esta presente hasta el 31 de enero en los Reales Museos de Bellas Artes de Bélgica (Bruselas), que analizan la presencia en su obra del mundo clásico.
    Comenzó siendo neoimpresionista y expresionista, para acabar derivando en un surrealismo clásico con frecuentes desnudos femeninos en oníricos ambientes desdibujados. Mujeres que miran fijamente un punto fuera del cuadro como hipnotizadas, con misteriosos gestos y en ocasiones, acompañadas de esqueletos, hombres con hongos sombreros o científicos asombrados.

  • Eugenio Recuenco
    Eugenio Recuenco es un fotógrafo español cuyas fotografias evocan claramente al making off de una película o a una sesión de un catálogo de moda.

  • Thomas Schütte
    Thomas Schütte, que está considerado como uno de los artistas alemanes más importantes de su generación, de importante reconocimiento internacional, estudió en la Academia de Arte de Düsseldorf, sus obras tienen una apariencia artesanal y utópica al mismo tiempo. Toda su obra está impregnada de cuestiones sociales y políticas así como de la preocupación por la relevancia y la posición del artista en la sociedad.

(fuente:eldadodelarte.blogspot)
Anuncios
30
Ene
10

un poco de SANO humor


29
Ene
10

Ya sabes lo que siento por Albert… (G.N)

Cultural
Nueva biografía de Einstein (1879-1955)
La lotería divina
Agustín Courtoisie
SOBRE EL FONDO de un cielo nocturno el momentáneo brillo del filo habría parecido una estrella. Pero luego de que un oftalmólogo de nombre Henry Abrams pasara en forma casual por la sala de autopsias, la escena era algo diferente. Quizás su antiguo paciente no habría tenido reparos en donar sus globos oculares a la ciencia. Así que optó por extraerlos y llevárselos. En cualquier caso, esos ojos ya no mirarían a nadie con aire risueño. Por eso los guardó dentro de una caja fuerte.
Todo comenzó el 18 de abril de 1955, pocas horas después del fallecimiento de Albert Einstein. Un patólogo del hospital de Princeton, Thomas Harvey, había decidido practicar una autopsia de rutina. El destino de su cadáver sería la incineración -por voluntad del propio Einstein-, para evitar esas absurdas excursiones que tienen por objeto venerar una tumba ilustre.
Luego de inspeccionar los órganos principales, debió emplear una sierra eléctrica para cortar el cráneo. Además del oculista Abrams, que se retiró con su propio y pequeño doble trofeo, también contemplaba la mesa de disección Otto Nathan, amigo del científico genial. Por su parte, Harvey entregó el cuerpo de Einstein, debidamente cosido, pero se quedó con el cerebro. Y sin permiso de nadie lo embalsamó, usando para eso sustancias que impedirían más adelante tomar muestras para investigar el ADN. “Con los años, en un proceso que sería tan ingenuo como extravagante, Harvey iría enviando rodajas o trozos de lo que quedaba del cerebro a los investigadores que le cayeran en gracia. No exigió ningún estudio riguroso…”.
Después de muchos viajes y mudanzas de el siniestro Harvey, parece que un periodista lo encontró en 1978 en Wichita, “donde le enseñó un bote de conserva de cristal con trozos del cerebro de Einstein, que sacó de una caja con una etiqueta que rezaba «Sidra Costa» y que guardaba en un rincón de su despacho detrás de una heladerita de picnic de color rojo”.
Ese itinerario algo bizarro de los restos mortales de Einstein no parece un destino justo para nadie. Pero mucho menos para aquel hombre que había transformado las concepciones del universo, con repercusiones mucho más allá del ámbito de la ciencia.
RIGORES. El autor de esa historia -tan detallada y documentada- es Walter Isaacson, responsable de la monumental biografía Einstein. Su vida y su universo. Ex presidente de la CNN y director ejecutivo de la revista Time, Isaacson ha publicado también Benjamin Franklin: An American Life y Kissinger: A Biography.
Para su última obra, Isaacson contó con la participación -unas veces en equipo, otras en forma individual-, de un conjunto de colaboradores extraordinarios. Entre ellos figuran Zeiev Rosenkranz y Barbara Wolff de la Universidad Hebrea de Jerusalén, responsables ambos, en distintos períodos, del archivo de Einstein allí conservado.
El autor también consultó e hizo traducir por primera vez del alemán papeles privados hasta ahora desconocidos, y obtuvo el apoyo directo de grandes científicos para las áreas más sesudas del volumen. Por ejemplo, nada menos que Murray Gell-Mann, premio Nobel de Física 1969, acompañó el proyecto que culminó en la gigantesca biografía.
También fueron decisivos para garantizar la calidad de los tramos sobre cuestiones físicas y matemáticas Brian Greene, físico de la Universidad de Columbia, y Gerald Holton, de la Universidad de Harvard.
Para dar una muestra del rigor de Isaacson en todas las áreas, baste mencionar que pidió a dos profesores de física que chequearan que las explicaciones no solo fueran correctas, sino comprensibles para todas las personas cuyos últimos estudios de ciencias fuesen de nivel secundario.
El libro de Isaacson recorre en forma minuciosa todas las etapas de la vida de Albert Einstein, abarcando las anécdotas privadas, el surgimiento de sus ideas científicas, tanto como la progresiva afirmación de su ideario político y filosófico.
BRÚJULAS. Einstein había nacido un 14 de marzo de 1879, en Ulm, Alemania. Era hijo de Hermann Einstein y Paulina Koch. Su hermana Maria “Maja” Einstein (1881-1951) se convertiría con los años en una de sus más íntimas confidentes. El padre y el tío se dedicaban a negocios de electrotécnica, no demasiado prósperos. Ya desde las primeras páginas de la biografía se confirman varias cosas que se sabían y otras que eran desconocidas o habían sido desatendidas por los investigadores. Por ejemplo, eran conocidas sus dificultades cuando niño para aprender a hablar y la sospecha de que era disléxico. También que tocaba el violín, o que había rendido examen de ingreso al Politécnico de Zürich, para convertirse en profesor de Física y Matemáticas, pero sin poder entrar en una primera instancia por problemas con materias como Literatura y Francés.
Pero no es tan conocido el hecho de que se dedicó un año a prepararse de nuevo para dar la prueba, por consejo del director del Politécnico, en la escuela cantonal de la aldea de Aarau, situada a 40 kilómetros de Zürich. Y lo relevante es que esa escuela se basaba en los principios de un pedagogo suizo del siglo XIX, Johann Heinrich Pestalozzi, que daba mucha importancia en sus métodos a visualizar imágenes y estimular la individualidad de cada alumno, evitando repeticiones memorísticas y datos impuestos por la autoridad. Según Isaacson, “era lo opuesto a la educación alemana que tanto había odiado Einstein”. Además, “esa clase de experimentos mentales visualizados se convertiría en un rasgo distintivo de la trayectoria de Einstein”.
En 1900 logra ingresar en el Politécnico de Zürich. Y al poco tiempo conoce a la que sería su primera esposa, Mileva Maric, una estudiante serbia. El lado oscuro de Albert Einstein asoma ya en ese vínculo. Porque han desaparecido las cartas y son pocos los testimonios referidos a una primera hija prematrimonial, Lieserl, nacida en 1902. Probablemente dada en adopción y quizás muerta de escarlatina a finales de 1903, el enigma de Lieserl llevó al británico Philip Sington a escribir la novela La chica Einstein.
En 1901 Einstein se convierte en ciudadano suizo y trabaja en la Oficina de Patentes de Berna. En 1902 muere su padre y al año siguiente se casa con Mileva. En esos años vive modestamente dando clases particulares de Física y Matemáticas. A fines de 1903 presenta su comunicación sobre ondas electromagnéticas.
La historia de su infancia tanto como la de los años juveniles que precedieron al “año maravilloso” de 1905 -cuando Einstein presentó varios artículos científicos con los cuales iniciaría una verdadera revolución-, están poblados de detalles, algunos muy útiles y otros muy inquietantes. En primer lugar, no era tan malo en matemáticas tal como hizo circular una leyenda con poco fundamento. En segundo lugar, es cierto que provocó un accidente en un laboratorio que tal vez explica su posterior propensión a la física teórica. Tercero, como sus padres eran judíos seculares, Albert estudió en un colegio católico. Los profesores no lo discriminaron por ser judío pero “el hecho de ser objeto de burla en el camino de ida y vuelta a la escuela ayudó a reforzar la sensación de ser un extraño, algo que le acompañaría toda la vida”.
Cuarto. Siendo niño, recibió como regalo de su padre una brújula. Por entonces permanecía en cama por una enfermedad. “Posteriormente recordaría que al examinar sus misteriosos poderes se emocionó tanto que temblaba y sentía escalofríos. El hecho de que la aguja magnética se comportara como si estuviera bajo la influencia de algún campo de fuerza oculto, en lugar de hacerlo según el familiar método mecánico derivado del tacto o del contacto, le produjo un sentimiento de asombro que le motivaría a lo largo de toda su vida “.
El mismo hombre que años más tarde resistiría aceptar un universo meramente probabilístico, con la broma de que “Dios no juega a los dados”, ya asomaba en el estudiante irreverente y antes de eso aun, en el niño que buscaba explicaciones racionales. No en vano había sido iniciado por el tío Jakob en las delicias del álgebra y se había fascinado por la colección Libros populares sobre ciencias naturales, la geometría euclideana y las tempranas lecturas de Kant, David Hume y Ernst Mach.
ECLIPSES. Con 26 años de edad Einstein publica varios textos científicos fundamentales, entre ellos una primera versión de la Teoría de la Relatividad, y consigue afrontar sus responsabilidades familiares con un empleo de tiempo completo en la Oficina de Patentes. Acababa de nacer su hijo Hans Albert Einstein (1904-1973).
Pero en lo personal, el tiempo mostraría muchas fisuras afectivas. Al misterio del destino de su hija Lieserl Einstein, a la que quizás no llegó a conocer nunca, se uniría la tragedia de su segundo hijo varón Eduard Einstein (1910- 1965), que sucumbiría a una esquizofrenia al rondar los 20 años y pasaría el resto de su vida internado.
Además, el matrimonio con Mileva Maric (1875-1948) no duraría mucho: en 1914 se separan y cinco años más tarde se divorcian. Sus dos pequeños hijos, Hans Albert y Eduard, por momentos sufrirían las frecuentes tensiones entre sus padres -aunque deben reconocerse los intentos de Einstein por preservar la armonía pese a todo y no perjudicar a los niños-. La depresión y la melancolía de Mileva se agravaron con los años.
Suele hablarse del desapego emocional de Einstein y hasta de su frialdad con los seres queridos más cercanos. Pero quizás la investigación científica era su refugio, frente a una situación que de todos modos habría de empeorar.
En 1916 Einstein presenta la primera exposición sistemática de la Relatividad General y en 1919 el astrofísico inglés y “paladín de la relatividad” Arthur Stanley Eddington organiza dos expediciones para poner a prueba la Teoría de la Relatividad General. Las observaciones consignaron que la luz se desvió ante un cuerpo de gran masa como el sol. La explicación relativista, pues, era la correcta.
En ese mismo año, Einstein se casa con su prima carnal Elsa Einstein (1876 -1936), con quien mantenía relaciones amorosas desde tiempo atrás, mientras se deterioraba cada vez más el vínculo con Mileva. Según Isaacson, Elsa “era más inteligente de lo que aparentaba y sabía bien cómo manejarle”. La transcripción en su biografía de una carta de Ilse (1897-1934), hija del primer matrimonio de Elsa, sugiere que quizás Einstein jugaba a dos puntas o al menos fantaseaba con casarse con ella y no con su madre. Según Ilse, en una carta a su amante Georg Nicolai: “Ya sabes lo que siento por Albert. Le quiero mucho; le tengo el mayor respeto como persona (…) Jamás he querido ni he sentido el menor deseo de estar con él físicamente. No ocurre lo mismo en su caso. En una ocasión me reconoció lo difícil que se le hace mantenerse a raya”.
En cuestiones físicas de otra índole sí vendría un importante reconocimiento. Porque en 1922 se le otorga el Premio Nobel por su teoría del efecto fotoeléctrico, quizás porque la Relatividad todavía era muy discutida en el mundo académico. Para muchos estaba fresco el recuerdo de la competencia entre Albert Einstein y David Hilbert, el matemático alemán, “por descubrir las ecuaciones matemáticas de la relatividad general” durante el año 1915 (pág. 254 y 255), asunto finalmente zanjado en forma amigable.
Contra ese acuerdo, el planeta era un lugar cada vez menos cordial. En 1933, los nazis y sus cómplices comienzan una campaña contra la “ciencia judía”. Einstein debe enfrentar la confiscación de sus bienes, y la pérdida de sus cargos académicos. Habrá de renunciar a la Academia Prusiana y será bien recibido, al principio, en los Estados Unidos. Claro que el hecho de ser nombrado profesor del Instituto de Estudios Superiores de Princeton no le librará en el futuro de acusaciones infundadas de todo tipo. El FBI pergeñará o se hará eco de las más disparatadas.
En 1939 escribe la célebre carta al presidente Franklin D. Roosevelt advirtiendo de la posibilidad de que los nazis lograran construir la bomba atómica.
ESTRELLAS. La nobleza del texto de Isaacson no tiene desmayos. Cuando necesita referirse a asuntos de la intimidad de Einstein, no emite juicios morales. Parece confiar en que alcanza con suministrarle al lector información abundante para que se forme su propia opinión. Claro que no oculta su inmensa admiración por el personaje. Pero trata de contagiarla a quien recorre sus páginas por la presentación comprensiva de los acontecimientos y no procura inculcarla mediante argumentos. Si se trata de su precisión metódica, el autor chequea varias fuentes, coteja fechas, compara opiniones de testigos y expertos. Como botón de muestra puede señalarse que Isaacson destina 106 páginas en total a las notas de cada capítulo y a la bibliografía.
Y no se le escapa nada de aquello que necesariamente tiene que estar: el honesto pacifismo de Einstein y la puesta entre paréntesis de esa postura ante la amenaza totalitaria de Hitler; la carta dirigida al presidente Roosevelt y las reales responsabilidades del sabio por el proyecto Manhattan que condujo a la bomba atómica; su adhesión por igual al socialismo y a las libertades propias de la democracia; el ofrecimiento de la presidencia del Estado de Israel, su negativa respetuosa y el asumir cada día más su condición de judío.
Puede que se eche de menos en la biografía una confrontación más profunda -o tal vez más clara y no meramente replicadora de ciertas imprecisiones de lenguaje- de las teorías de Einstein con las nuevas propuestas científicas que fueron surgiendo a medida que el paradigma relativista insinuaba ciertas insuficiencias. Tal es el caso particular de la “Teoría de Cuerdas”, cuyo carácter altamente especulativo y sus aspectos epistemológicos siguen generando polémicas intensas.
Por otra parte, según científicos como Rodolfo Gambini “desde hace más de cincuenta años disponemos de una teoría que unifica la relatividad especial y la mecánica cuántica. Se llama teoría de los campos cuánticos y describe fenómenos electromagnéticos y nucleares de alta energía y la física de las partículas elementales”. Dentro de este enfoque, la unificación iniciada por Einstein entre los fenómenos mecánicos y electromagnéticos alcanzaría su expresión definitiva. Pero quizás pedir que se ahonde en esas cuestiones supone creer que se puede hablar con la misma sencillez de cualquier cosa. En realidad, Isaacson ha cumplido sobradamente su cometido: presentar a un gran hombre de ciencia sin perder matices cotidianos y a la vez dibujar el gran trasfondo histórico del siglo trágico en que le tocó vivir.
Albert Einstein emerge de esta biografía de modo muy verosímil y eso no es poco, al contrario. Es el mismo hombre que más allá de su “lado oscuro” o de sus escarceos sentimentales supo decir en Mi visión del mundo (Mein Weltbild): “Hay una contradicción entre mi pasión por la justicia social y mi completa carencia de necesidad de compañía, de hombres o de comunidades humanas. Soy un auténtico solitario. Nunca pertenecí del todo al Estado, a la Patria, al círculo de amigos ni aun a la familia más cercana”.
Es decir, el mismo individuo que declaró en 1933 que “mientras me sea posible viviré en un país donde haya libertades políticas, tolerancia e igualdad ante la Ley”. Y el que posteriormente observó que “en la base de todo buen trabajo científico existe un sentimiento religioso relacionado con convicciones de la razón. Por ejemplo, la comprensibilidad del mundo”.
Y el que muere en abril de 1955, a causa de un aneurisma aórtico, sin haber perdido jamás el asombro kantiano ante un cielo nocturno y estrellado.
Nota de Redacción: En el Número Especial 827 de El País Cultural (9 de setiembre de 2005) dedicado a la vez al centenario de la Teoría de la Relatividad (1905), al cincuentenario de la muerte de Einstein (1955) y al Año Internacional de la Física (UNESCO), varios especialistas expresaron sus opiniones, saludablemente contradictorias, sobre la vida y la obra de Albert Einstein.
EINSTEIN. SU VIDA Y SU UNIVERSO, de Walter Isaacson. Debate, México, 2009. Distribuye Random House Mondadori. 736 págs.
Grandes obras
A.C.
STEPHEN HAWKING (Oxford, 1942) es el admirado autor de Historia del tiempo (1987) y El universo en una cáscara de nuez ( 2001). Dicen que se ha jubilado y que anda peor de salud. Desde sus épocas de estudiante padece una atrofia que lo condena a su silla de ruedas e incluso necesita comunicarse utilizando una computadora que sintetiza su voz. Quienes hayan seguido sus explicaciones sobre las maravillas del universo con voz nasal de robot en una famosa serie de la BBC (“El Universo de Stephen Hawking”, BBC, 1997), sabrán que el científico británico que discurre sobre agujeros negros y el Big Bang tiene en sí mismo algo de milagroso. Porque a sus aportes a la física y a la cosmología contemporánea que le han dado tanta celebridad, une la cualidad de ser un riguroso divulgador, sea cual fuere el apoyo que razonablemente deba recibir de colaboradores y familiares.
En cuanto a su reciente selección de las obras de Albert Einstein hay un precedente. Hawking ya había hecho algo similar con agilidad didáctica en A hombros de gigantes. Las grandes obras de la física y la astronomía (2003), intercalando notas introductorias a una antología de obras de grandes sabios como Copérnico, Galileo, Kepler y Newton, además del propio Einstein.
Pero aquella plural antología incluía solamente “El principio de la relatividad” y en La gran ilusión, en cambio, además de ese texto clave, Hawking selecciona y comenta lo mejor -a su juicio- de Albert Einstein, con un volumen dedicado en forma exclusiva al padre del efecto fotoeléctrico, la curvatura de la luz, las contracciones del espacio-tiempo y otras rarezas.
Aquí puede encontrarse una mayoría de textos puros y duros como “Relatividad: la teoría especial y general”, “Otras consideraciones sobre la relatividad”, y tramos de páginas de “El significado de la relatividad” y “La evolución de la física”. Pero que el lego no espere alivio literario en las secciones tituladas “Notas autobiográficas” y “Mis últimos años”, porque allí no escasean las ecuaciones ni las reflexiones filosóficas. Más bien abundan y para bien.
Es en ese último tramo que Hawking recuerda que “al contrario que con la relatividad, que proveía una explicación determinista a fenómenos físicos, la mecánica cuántica es probabilística desde sus fundamentos, lo cual era de difícil aceptación para Einstein”. Y más adelante agrega: “Sus preocupaciones sobre los problemas filosóficos con la relatividad y la mecánica cuántica se resolvieron finalmente mediante el desarrollo de la mecánica cuántica relativista, la teoría cuántica de campos, que en última instancia forman las bases de la teoría de cuerdas. O que a su vez podría satisfacer el sueño de Einstein de unificar las fuerzas de la física”.
Es cierto que decepciona un poco la brevedad de los comentarios del editor, tratándose de un mamotreto de 686 páginas. Es que pueden contarse cuatro carillas introductorias, más seis carillas entre la Parte I y II, cuatro entre la Parte III y V, seis entre la Parte V y VI, y dos en la Parte VII, lo cual arroja un total de 22 carillas de Stephen y mucho más de 600 para Albert.
LA GRAN ILUSIÓN. LAS GRANDES OBRAS DE ALBERT EINSTEIN. Edición de Stephen Hawking. Editorial Crítica, Barcelona, 2008. Distribuye Planeta. 686 págs.
29
Ene
10

Uruguay a la Task Force

1
Declaración de la Comisión Permanente para la Sesión de Homenaje a las Víctimas del Holocausto:
La Comisión Permanente de Poder Legislativo del Uruguay, reunida en sesión de Homenaje a las Víctimas del Holocausto en el día establecido por las Naciones Unidas para su recordación, recomienda al gobierno uruguayo su integración a la Task Force de Recordación, Homenaje e Investigación del Holocausto a la cual ya han adherido gobiernos de nuestro continente.

Despacho de la Senadora Margarita Percovich
Palacio Legislativo – Avda. de las Leyes s/n
Telefax: 924 7645 – 203 6099
mpercovich@parlamento.gub.uy

2
Estimados/ as
En la tarde hoy fue aprobada por unanimidad de los partidos políticos con representación parlamentaria una moción en la que se recomienda la integración de Uruguay a la Task Force de Cooperación en Educación, Homenaje e Investigación del Holocausto en un día especial, el de la liberación de los prisioneros del campo de exterminio de Auschwitz. Fue la conclusión de la sesión extraordinaria en conmemoración del Día Internacional de Recordación del Holocausto instalado por la ONU.
Para los que argumentamos en la justesa de un emprendimiento conjunto por la memoria fue un día de gran satisfacción. Ahora el Poder Ejecutivo tiene la palabra.
Besos y abrazos,
Oscar Destouet
Max ERNST – “Men Shall Know Nothing of This” –
‘Les Hommes n’en sauront rien’ (1923) – Oil
Español: Pintura de Remedios Varo realizada hacia 1936 en Barcelona. Representa un “Hombre con chistera colgando a Venus, de noche, en un bosque” (oleo sobre cartón, medidas: 41 x 33 cms).
27
Ene
10

Porque recordar. Para que olvidar (o.d)

27 de enero
Día Internacional de Recordación del Holocausto
Porque recordar. Para que olvidar.

“Hubiera querido despertar una mañana y descubrir que el Holocausto no ocurrió. Que solo fue una alegoría, una pesadilla pasajera. Hubiera querido no recordar nada. No contar. No fortalecer la memoria, no recoger más testimonios, no levantar mas monumentos, no volver a explicar, una y otra vez, que son los corderos y qué es un matadero, qué es el sufrimiento y qué es el heroísmo”.

Arieh Palgy, Olvidar

En una fecha como la de hoy, pero de hace 65 años, en horas de la tarde soldados del Ejercito Rojo entraron a Auschwitz. Encontraron ahí 7.650 prisioneros enfermos y los cuerpos de 600 prisioneros asesinados por los nazis pocas horas antes de la liberación del campo.
Muchas veces nos preguntamos la razón de porque traer al presente hechos dolorosos del pasado. La respuesta es difícil. Lo entendemos cuando lo hacemos desde el sentimiento, desde lo individual, pero es más complicado cuando pretendemos que el colectivo social tenga presente un pasado de sufrimiento de “otros”. Más aun cuando lo recordado se sitúa varias décadas atrás donde quien lo trae al presente aun no había nacido.
Lo que la historiografía tradicional denomina Holocausto, y que hoy llamamos Shoá, refiere a la persecución, muerte e intento de exterminio al pueblo judío por el hecho de serlo, ocurrido en Europa dominada por el régimen alemán nazi. Una persecución y muerte que incluyo también al pueblo Gitano, personas alemanas con alguna discapacidad, y a minorías políticas (comunistas y socialistas principalmente), sexuales (homosexuales) y demás opositores al régimen. La ideología propuesta por Adolfo Hitler y su partido Nacional Socialista (Nazi) definió como enemigo principal a una entidad que catalogó como racial: el Judío. Sobre él se concentraba todos los males que luego este irradiaba sobre la buena sociedad alemana. Por lo tanto había que exterminarlos. Eran inferiores pero fundamentalmente eran “malos”. Decía Hitler en un ensayo de 1922 “nunca un peligro producido por una maldad intencional, será vencido por el mero reconocimiento de su naturaleza maléfica o de su fuerza provocadora, sino por una confrontación deliberada con otra fuerza”. En el mismo ensayo escribió “La raíz principal de toda ésta desgracia, el germen básico de esta enfermedad de la raza, es el Judío”.
La década del 30 fue propicia para el desarrollo de un sistema de ideas que configuró el nuevo estado alemán. En el año 1935 tuvo, en las llamadas Leyes de Núremberg, su más clara y nefasta manifestación normativa. Fueron promulgadas la Ley de Ciudadanía del Reich y la Ley para la Defensa de la Sangre y el Honor Alemán. Por la primera se estableció que “Un ciudadano del Reich es un súbdito del Estado, de sangre alemana o de afinidad consanguínea”. Por la segunda se “prohibían los casamientos entre judíos y súbditos del Estado de sangre alemana o de afinidad consanguínea”. Además se agregaba que “los judíos no podrán emplear en sus casas a mujeres súbditas del Estado de sangre alemana o parentesca, menores de 45 años”.
Por reglamento dictado el 14 de noviembre de 1935 se estableció que “Un Judío es una persona que desciende, por lo menos, de tres abuelos plenamente judíos de raza”.
Paralelamente a las medidas legales y económicas, escribe Israel Gutman en Holocausto y memoria, tuvo lugar un proceso constante de exclusión cultural y segregación social. Se prohibió a los judíos, entre otras cosas, sentarse en bancos de las plazas y parque publicaos; ser miembros en agrupaciones deportivas; tener animales domésticos, etc. Los miembros de agrupaciones estudiantiles se paraban en las puertas de los auditorios y prevenían a los asistentes que no entraran a clases dictadas por profesores judíos.
En el transcurso de los años 1937 y 1938 los reglamentos que despojaban a los judíos de su lugar en la sociedad y en la economía fueron en aumento. La culminación de este proceso se expresó en el traspaso de las industrias de propiedad judía a manos arias (arianizacion). En 1938 se impuso la obligación de anteponer los nombres judíos Israel y Sara para identificar todos los nombres personales de judíos. Luego del progrom llamado Noche de los Cristales, en el que se destruyeron 1000 Sinagogas, 800 comercios fueron incendiados y saqueados y cientos de viviendas dañadas fueron asesinados 91 judíos y 30.000 arrestados y enviados a campos de concentración. A partir de este hecho el gobierno dictó varias leyes para terminar de excluir a los judíos de la sociedad, como por ejemplo, les fue vetado el ingreso a las escuelas públicas y se prohibieron las organizaciones judíos; se les prohibió la entrada a lugares públicos y poseer libreta de conducir.
El antisemitismo no era algo novedoso para la Europa de aquellos años, pero si su formulación como política de un estado y la creación de una copiosa legislación que fue regulando la expulsión y segregación. Desde las últimas décadas del siglo XIX hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial pueden identificarse dos líneas básicas en el antisemitismo europeo. En Europa Oriental, el anti judaísmo se inspiraba, aunque no de modo exclusivo, en fuentes religiosas. En contraposición, en Europa Occidental y principalmente en Alemania, el antisemitismo basaba sus premisas en ideologías políticas contemporáneas y en concepciones de mundo racistas. Los judíos eran presentados, según Gutman, como un cuerpo que amenazaba la estabilidad social.
En un discurso del año 1920, citado por Gutman, Hitler exclamó “No imaginéis que se puede luchar contra la enfermedad (el espíritu judío) sin matar a su causante, sin exterminar el microbio y no penséis que lograréis luchar contra la tuberculosis de la raza sino garantizando que el pueblo esté limpio del microbio portador de esa enfermedad. Las influencias del judaísmo nunca acabarán y la contaminación del pueblo alemán no se detendrá en tanto no sea extirpado el causante de la enfermedad judía de nuestro cuerpo”.
Lentamente los hechos del pasado por si va respondiendo la pregunta del comienzo. Cada una de estas prácticas políticas fueron construcciones humanas que lograron apoyos muy fuertes en la sociedad alemana y también indiferencia o apoyos pasivos de otros tantos. Como ocurrirá décadas más tarde con la política sudafricana del Apartheid – la segregación racial a la población negra de Sud África, o con otras fragrantes violaciones a los derechos humanos.
Si esto fue posible en el seno de uno de los países más culto de la culta Europa de los años 30, nada indica su posible no repetición (nos referimos a su construcción ideológica y el intento de llevarla a la práctica). Su olvido sólo provocará un no aprendizaje e impedirá generar antídotos.
Pero el horror no terminó ahí, lo anterior fue solo el comienzo. Luego vendrá la política concentracionaria y finalmente el intento de exterminio.
El 24 de marzo de 1933 se construyó el primer campo de concentración: Dachau (para presos políticos alemanes). El 8 de octubre de 1939 se estableció el primer gueto en Piotrkow Trybunalski en Polonia invadida por Alemania. 1940 fue el año en el que inauguró el campo de Auschwitz y el gueto de Varsovia. Fechas emblemáticas pero que sólo marcan algunos de los múltiples lugares de muerte que inundaron Europa.
El 20 de enero de 1942 se reúne en un Palacio de la calle Wannsee en Berlín, una coordinación de los distintos organismos alemanes para concretizar en el menor tiempo posible el exterminio de los judíos de Europa.
Un texto de Hanna Arendt publicado en 1946 describe la aniquilación en los campos de concentración “después vinieron las fabricas de la muerte y todos murieron no en calidad de individuos, es decir de hombres y mujeres, de niños o adultos, de muchachas y muchachos, de buenos o malos, de bellos o feos, sino que fueron reducidos al mínimo común denominador de la vida orgánica, hundidos en el abismo más sombrío más profundo de la igualdad primera; murieron como ganado, como cosas que no poseyeran cuerpo ni alma, ni siquiera un rostro donde la muerte hubiera podido estampar su sello”. Hay un acto peor que la muerte, el negar la posibilidad de morir como un ser humano, desdibujar la identidad de los cuerpos en los que la muerte puede dejar testimonio de que ese que murió había tenido vida.
Relata Liza (Lea) Zajac de Novera (tomado de la página de Yad Vashem) “Soy sobreviviente de Auschwitz. Llevo tatuado en mi brazo izquierdo el número 33.502 que me quitó mi adolescencia y mi identidad. Viví dos años en el Gueto de Pruzany, cerca de Bialistok, Polonia (mi ciudad natal) donde padecimos miseria y hambre. Llegamos el 2 de febrero de 1943 luego de viajar cinco días hacinados en vagones de ganado, sin agua ni comida, haciendo nuestras necesidades en un rincón. En el viaje, mi tío pidió agua por la ventanilla y los nazis lo mataron de un tiro en la frente. Al llegar, llevaron a mis padres y mis hermanos a las cámaras de gas. Los menores de 18 estaban condenados a la muerte. Yo, con mis 16, y un tapado que me hacía parecer mayor me mezclé entre las mujeres destinadas al trabajo forzado. Nos levantaban a la madrugada, con un trapo como vestido, tiritábamos. Sólo tomábamos un brebaje como café y un trozo de pan que parecía arcilla. Estuve en la Marcha de la Muerte. Los rusos nos liberaron a orillas del río Elba, el 23 de abril de 1945. Dos años después llegué a Argentina, vía Uruguay, de manera clandestina. Soy una de las primeras socias del Museo del Holocausto de Buenos Aires. Esto no nos pasó sólo a los judíos, le pasó al mundo”.
Por resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas número 60/7 del 1º de noviembre de 2005 presentada en la 42º sesión plenaria de la Asamblea General, se recomendó incluir en los programas educativos las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro. En la resolución se advierte la aparición de “manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas”.
En ocasión se celebrarse el 27 de enero de 2006 el 1er acto internacional de Recordación del Holocausto el entonces Secretario General de Naciones Unidas Kofi Annan manifestó “Recordar es una repulsa necesaria a los que dicen que el Holocausto nunca sucedió o ha sido exagerado. Negar el Holocausto es obra de personas intolerantes. Recordar también es una salvaguarda para el futuro. La profunda perversidad a que se llegó en los campos de exterminio nazis comenzó con el odio, los perjuicios y el antisemitismo. Rememorar esos orígenes puede servirnos de advertencia ante señales de alarma”.
En un estudio presentado a las autoridades de ANEP en el año 2007, el Prof. Gerardo Caetano, uno de los más prestigiosos académicos uruguayos, sostiene que “ha crecido el empuje por un fortalecimiento de la enseñanza de los Derechos Humanos en el currículo de la enseñanza formal e informal; se ha marcado con insistencia la relevancia del estudio y la investigación acerca del pasado reciente para recoger aprendizajes cívicos relevantes de la indagación en torno a pasados traumáticos, en los que se han practicado genocidios o experiencias de diversas formas de terrorismo, entre ellas, la de terrorismo de estado como fueron, en su tiempo y desde sus singularidades, el nazismo, el fascismo, estalinismo o las dictaduras de la “Seguridad Nacional” en América Latina”.
En 1998, en Suecia, un grupo de países y organizaciones multilaterales e internacionales de Derechos Humanos fundaron un Equipo de Trabajo Internacional Especial (Task Force) que actúa para impulsar la enseñanza, conmemoración e investigación del Holocausto. Del grupo latinoamericano sólo Argentina es miembro. Uruguay por su larga trayectoria en defensa de los Derechos Humanos y una trabajosa y democrática construcción de memoria, debería también ser parte activa de este foro internacional.
En la Declaración del Foro Internacional de Estocolmo sobre el Holocausto del año 2000 organizado por ese equipo de trabajo se concluyó “Con la humanidad aún marcada por el genocidio, la limpieza étnica, el racismo, el antisemitismo y la xenofobia, la comunidad internacional comparte la solemne responsabilidad de combatir esos males. Juntos debemos sostener la terrible verdad del Holocausto contra aquellos que la niegan. Debemos fortalecer el compromiso moral de nuestros pueblos, así como el compromiso político de nuestros gobiernos, a fin de asegurar que las generaciones futuras puedan comprender las causas del Holocausto y reflexionar acerca de sus consecuencias”.
En el apéndice agregado en 1976 a Si esto es un hombre (Muchnik ed., 1987), Primo Levi sostiene: “Quizás no se pueda comprender todo lo que sucedió, o no se deba comprender, porque comprender casi es justificar. Me explico: “comprender” una proposición o un comportamiento humano significa (incluso etimológicamente) contenerlo, contener al autor, ponerse en su lugar, identificarse con él. Pero ningún hombre normal podrá jamás identificarse con Hitler, Himmler, Goebbels, Eichmann e infinitos otros. Esto nos desorienta y a la vez nos consuela; porque quizás sea deseable que sus palabras (y también, por desgracia, sus obras) no lleguen nunca a resultados comprensibles. Son palabras y actos no humanos, o peor: contrahumanos, sin precedentes históricos, difícilmente comparables con los hechos más crueles de la lucha biológica por la existencia. A esta lucha podemos asimilar la guerra: pero Auschwitz nada tiene que ver con la guerra, no es un episodio, no es una forma extremada. La guerra es un hecho terrible desde siempre: podemos execrarlo pero está en nosotros, tiene su racionalidad, lo “comprendemos”. Pero en el odio nazi no hay racionalidad: es un odio que no está en nosotros, está fuera del hombre, es un fruto venenoso nacido del tronco funesto del fascismo, pero está fuera y más allá de su propio fascismo. No podemos comprenderlo; pero podemos y debemos comprender dónde nace, y estar en guardia. Si comprender es imposible, conocer es necesario, porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo: las nuestras también”.
La sobreviviente uruguaya nacida en Polonia Ana Vinocur manifestó en 1987 siendo Secretaria General del Centro Recordatorio del Holocausto de Uruguay “Siempre tuve presente que los que sobrevivimos a la hecatombe nazi tenemos el deber de narrar nuestra historia. Es un triste recuerdo o terrible pesadilla, pero es necesario relatarlo para que las futuras generaciones no permitan que esto se repita jamás”
Prof. Oscar Destouet
27
Ene
10

The struggle against extremists begins with remembrance (c.m)

Holocaust survivors, officials gather to remember ‘damned land of Auschwitz’
Tribute marks the day the Red Army liberated the camp in 1945, and is part of worldwide events on International Holocaust Remembrance Day
Visitors walking in snow and cold at the former Nazi death camp of Auschwitz-Birkenau on Wednesday, Jan. 27, 2010 just hours before solemn ceremonies to mark 65 years since the camp was liberated by the Red Army. Later Wednesday, Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu will join Polish leaders in commemorative ceremonies at Birkenau, the larger of the two camps, in which about 1 million Jews were murdered. Czarek Sokolowski/AP
Bundled tightly against the cold and snow, elderly Auschwitz survivors walked among the barracks and watchtowers of Auschwitz and Birkenau on Wednesday, many clad in scarves bearing the grey and blue stripes of their Nazi prison garments decades ago.
Moving later into a heated tent to escape the minus -10C temperatures, they heard Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu vow that his country would never allow anyone to erase the memory of the victims of Nazi Germany’s death camps.
“We sit in a warm tent and remember those who shivered to death, and if they didn’t freeze to death, they were gassed and burned,” Mr. Netanyahu said in a solemn ceremony marking the 65th anniversary of the liberation of Auschwitz by the Soviet army.
Some 150 Auschwitz survivors and European leaders were on hand for the International Holocaust Remembrance Day ceremony, one of scores around the world marking the global day of commemoration established by the United Nations in 2005.
“From this damned land of Auschwitz and Birkenau and the other death camps rise the voices of millions of our brothers and sisters of our people who were suffocated, burned and tortured in a thousand different and unusual deaths,” Mr. Netanyahu told the crowd.
After brief remarks in English, Mr. Netanyahu switched into Hebrew, saying he wanted to use “the newborn language of the people whom the Nazis sought to exterminate” and chanted the first line of the Jewish prayer for the dead.
“My murdered brothers and sisters and brothers who survived the inferno, I came here today from Jerusalem to say to you we will never forget,” Mr. Netanyahu said. “We will not allow Holocaust deniers and desecrators of grave stones to erase or distort the memory.”
Mr. Netanyahu’s remarks were a clear reference to the Iranian president, Mahmoud Ahmadinajad, who has called for Israel’s demise and questioned the extent of the Holocaust.
U.S. President Barack Obama, in a video message, thanked survivors for finding “the strength to come back again, so many years later, despite the horror you saw here, the suffering you endured here, and the loved ones you lost here.”
“We have a sacred duty to remember the twisted thinking that led here — how a great society of culture and science succumbed to the worst instincts of man and rationalized mass murder and one of the most barbaric acts in history,” Mr. Obama said.
Mr. Obama also thanked Polish leaders and the people “for preserving a place of such great pain for the Polish people, but a place of remembrance and learning for the world.”
Poland’s President Lech Kaczynski recalled the pain of the Polish nation, which was occupied by Nazi Germany throughout the war; but he also acknowledged the unique suffering of Jews, who were targeted for extermination.
“Jews were being murdered only because they were Jews,” said Mr. Kaczynski, a strong supporter of Poland’s reviving Jewish community. “Many others were killed only because they were Poles or Russians, Ukrainians or Belarusians. But there was no death sentence for the whole nation.”
Survivors passed Wednesday under a replica of the infamous sign at the main entrance to Auschwitz, which bears the Nazi slogan “Arbeit Macht Frei,” or “Work Sets You Free.”
The original sign was stolen last month but recovered by police in a nationwide hunt after three days. The thieves cut the sign into three pieces, however, and it is undergoing repairs.
Jadwiga Bogucka, an 84-year-old non-Jewish Pole, was sent to Auschwitz in 1944 for taking part in the Warsaw uprising against the Germans. Before the ceremony, she told The Associated Press that Wednesday’s weather was similar to that on Jan. 27, 1945, when she woke up and found the Nazis had fled the camp.
“It was all covered in snow and it was very cold. There was no gong as usual for breakfast that morning, but the previous night there had been the usual terror, or even worse — the roll call, the screaming of the SS men,” said Ms. Bogucka, who was 19 at the time.
“I left the barrack to see what was going on (and) there were dead bodies everywhere, because the Germans had shot anyone still able to move or who tried to flee,” she said.
The Nazis opened Auschwitz as a concentration camp in the summer of 1940 after they invaded and occupied Poland. Its first prisoners were non-Jewish Poles and others. Because of its central location, Germany soon turned it into a centre for implementing the “Final Solution,” the plan to kill Europe’s Jews.
By the end of the Second World War, at least 1.1 million people, mostly Jews, but also non-Jewish Poles, Roma (then called Gypsies) and others, had died in the gas chambers at Auschwitz-Birkenau or from starvation, disease and forced labour. Some 6 million Jews were killed in the Holocaust.
In other commemorations, German-born Pope Benedict XVI spoke at the Vatican of “the horror of crimes of unheard-of brutality that were committed in the death camps created by Nazi Germany.”
Israeli President Shimon Peres addressed the German parliament, calling for the surviving perpetrators of the Holocaust to be brought to justice.
“Across the world, survivors of the Holocaust are gradually departing from the world of the living,” Mr. Peres said.
“At the same time, men and women who took part in the most odious activity on earth — that of genocide — still live on German and European soil, and in other parts of the world,” he added. “My request of you is: Please do everything to bring them to justice.”
In Hungary, government officials promised to pursue efforts to criminalize Holocaust denial and drew parallels between the rise of pro-Nazi groups in the 1930s and the current strengthening of far-right parties.
“The struggle against extremists begins with remembrance,” said Csaba Molnar, head of the prime minister’s office. Historians say about one-third of those killed in Auschwitz were Hungarians.
27
Ene
10

Never forget!

Iom Ha Shoá

En Auschwitz alguien escribió en la pared una pequeña poesía; me dijeron que hablaba del amor


PILAR RAHOLA | 27/01/2010 |  Ciudadanos
Quizás la vida es como Benigni la imaginó, bella incluso en el horror. Quizás ese niño pequeño, arrancado de su pueblecito de Hungría, o de su barrio en alguna ciudad polaca, o de la calle alemana donde su familia había vivido durante generaciones, quizás encontró algo de belleza en la ternura que la madre lo abrazaba, en el tren que lo trasladaba, como ganado, a la muerte. Quizás ese hombre que conocí en São Paulo, y que fue obligado a tocar el violín mientras mataban a toda su familia, primero los padres, después los hermanos pequeños, los abuelos, quizás aún conserva, en algún rincón de la memoria, la belleza de la música. Quizás. Quizás hubo algún instante de belleza en los catres infrahumanos donde se amontonaban espectros vivos que un día habían sido personas, con sus vidas, sus emociones, sus recuerdos. En Auschwitz alguien había escrito, en la pared, una pequeña poesía. Me dijeron que hablaba del amor. Y puede que hubiera algo de belleza en algún momento del corto recorrido, desnudos, hasta la cámara de gas, quizás un recuerdo bonito, el día de la boda, cuando nació el primer hijo, la bar mitzva del mayor, un recuerdo fugaz antes de ahogar el último suspiro.
Quizás, en el agujero más negro de la maldad organizada, planificada, con millones de personas convirtiéndose en humo, zas, en pocos minutos, sus vidas, sus historias de generaciones, sus conocimientos, sus anhelos, sus rezos, zas, todo humo y…, a pesar de ello, quizás hubo algún momento de belleza. Entre la vida y el humo, puede que Dios tuviera una palabra, y fuera poesía. Quizás ese médico que salvaba vidas y ahora veía la muerte industrial ante sus ojos, antes de encontrarse con ella, quizás, a pesar de todo, aún creía en la vida. Quizás la belleza estuvo en un momento de piedad, una mirada del guardián, un segundo de humanidad, fugaz, pero real. Y hubo belleza, mucha, en aquel hombre que se negó a comer porque se veía cerca de la muerte y quería que otros vivieran con su mendrugo. En su pueblo de Grecia había sido panadero. Y a pesar de tantos pesares, ¡qué belleza en las fotos del Museu del Holocausto de Washington, centenares de fotos de vida, bodas, fiestas, caras alegres, esbozos de vida que fueron y ya no son, recuperados del naufragio. Aunque están colgadas en unas paredes que tienen forma de chimenea… Y sí, había mucha belleza en aquella abuela que conocí en Cali y que, nada más llegar a Colombia, se había negado a hablar su idioma, el polaco, y nunca había querido recordar el horror. Pero recuperó el idioma cuando explicó la Shoá, décadas después, a sus nietos. Y la belleza de la velita solitaria que, en el Memorial del Niño de Jerusalén, recuerda el millón de niños que murieron en los campos de exterminio. Sí. Hay belleza en la muerte. Solo porque los que quedaron vivos retornan, del humo, a los muertos. Never forget!

dedicado a todos los niños y niñas que tenían una identidad, un nombre, una historia… (tc)




enero 2010
L M X J V S D
« Dic   Feb »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Archivos


este blog intenta reflejar de forma objetiva, pluralista y humanista los acontecimientos que nos rodean.
es por eso, que te invito a opinar y comentar (con respeto, claro está), así podremos comprender las distintas miradas de una misma moneda.

Categorías

RSS es porque soy

  • sunnitas y chiítas
    La crisis en Egipto alerta sobre la sepación entre sunnitas y chiítas19.02.2011 La crisis en Egipto puso al descubierto un fenómeno sobre el cual no se puso tanto atención y es la verdadera... [[ This is a content summary only. Visit my website for full links, other content, and more! ]]
  • Sin título
    Fotos inéditas del Graf Spee revelan soplos de Batalla del Río de la PlataUna veintena de fotografías inéditas del acorazado alemán "Graf Spee", que se exhiben desde este viernes, revelan nuevas... [[ This is a content summary only. Visit my website for full links, other content, and more! ]]
  • Inéditas fotos nazis de Navidad
    La pesadilla antes de Navidad23.12.2010 15:42En épocas de fiestas, a modo de testimonio de una Navidad espeluznante, la revista Life dio a conocer una serie de fotos inéditas de una fiesta navideña... [[ This is a content summary only. Visit my website for full links, other content, and more! ]]
  • El mail de Facebook
    El mail de Facebook, a punto de lanzarse Facebook está realizando el anuncio en Estados Unidos Ya está todo preparado. Después de escuchar muchos rumores sobre el mail de Facebook, parece que... [[ This is a content summary only. Visit my website for full links, other content, and more! ]]
  • En Uruguay se plantan dos variedades de tabaco
    Sábado 14.08.2010 Que PasaCaminos del tabacoNo muchos lo saben pero en el norte del país existen productores tabacaleros. Desde hace tres generaciones se han dedicado a un cultivo y a una... [[ This is a content summary only. Visit my website for full links, other content, and more! ]]

RSS amor vacío

  • ¿Por qué no?
    visitá mi "página seria": RES COGITANS (esporquesoy.wordpress.com), tc
  • Condenada a muerte
    Ana Gabriela Rojas, El País.com Entrevista: Asia Bibi - Condenada a muerte en Pakistán "Me llamaron blasfema porque protesté" Ana Gabriela Rojas - Sheikhupura - 20/02/2011 La mujer, de 45... visitá mi "página seria": RES COGITANS (esporquesoy.wordpress.com), tc
  • La Pena de Muerte
    por María Elena WalshFui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la... visitá mi "página seria": RES COGITANS (esporquesoy.wordpress.com), tc
  • Día Internacional contra la Violencia de Género
    Del género que sea22.11.2010 14:39Este jueves se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género. El técnico celeste Oscar Tabárez, el director del Ballet del Sodre, Julio Bocca, y la... visitá mi "página seria": RES COGITANS (esporquesoy.wordpress.com), tc
  • Marcha por la Diversidad - Montevideo 2010
    Marcha por la DiversidadLe dieron color25.09.2010 La Marcha de la Diversidad reclamó este viernes por la despenalización del aborto en Uruguay, el matrimonio homosexual, la educación sexual y la... visitá mi "página seria": RES COGITANS (esporquesoy.wordpress.com), tc
Anuncios